Los Enemigos de la fiesta son;
la falta de
Trapío, Enjundia, Ética y Veracidad
Por: Bardo de la Taurina
Cuando
uno penetra en el albero de la cibernética, se encuentra con una avalancha de
carteles en sus diferentes categorías y escalafones que van desde las plazas
monumentales,hasta las de trancas, mas todas ellas se perciben amenazadas por
diferentes enemigos igual de letales aunque no aparecen a veces juntos, pues no todos pertenecemos a las mafias o carteles
de los malinos, pues hay que decirlo, en este galimatías también hay sus
excepciones y que bueno si no, esto en
verdad ya no subsistiría, aunque diga el popular ‘Mayito’ que; ‘gocemos la
fiesta sin quejarnos de cómo está, porque pronto ya no la vamos a ver’, creo
que aunque soy un promotor de la eutanasia y de la auto que es la estocada que
nos evita el viacrucis de la lástima, en
el caso de la fiesta esto no aplica
porque la tauromaquia es cultura pura y por ello se debe de preservar,
aún en contra de los aberrantes deseos de los innombrables.
Más me decía
un fantasmagórico personaje Paco López Negus,
lo más nefasto de la fiesta está en sus entrañas más que en sus afueras,
lo que me lleva a reafirmar que si es atacada, lo es en razón a que está débil
y como es costumbre que al ‘perro flaco se le carguen las pulgas’ ¿pues porque
no habría de pasarle eso a la fiesta? cuando además aunque sea en condiciones
lastimosas se sigue dando y los enemigos saben que cuando alguien está bardeando
las tablas, hay que vapuleando y tarde o temprano caerá, por eso urge que una
de las dos partes que tienen interés en la fiesta aunque con distintos
objetivos actué, sigue diciendo López Negus, pero aquí El Bardo lo ataja con
esta pregunta ¿cuáles son, esos dos bandos interesados en la fiesta? -pues los
que la aman, y los que la maman para engordar sus chequeras.-
Y por eso
pienso que esto no debería de ser como el juego de ‘Juan Pirulero’ en el que
cada quien atiende su juego, cuando lo correcto es que todos en conjunto nos
ocupemos de este acto litúrgico que dicho, está muy lejos de ser un juego, pero
dígame Don Paco a todo esto ¿Quiénes son los enemigos? pues desde luego como la
fiesta es algo grandiosa padece de grandes tiranos siendo los principales
digamos los que permiten el fraude que se comete cuando se anuncian festejos de
toros, novillos y lo que se lidia no corresponde al trapío, por el que el
público pagó por ver y entonces los
aficionados se dan por timados y arremeten o blasfeman contra la falta de
trapío…pero en lo oscurito a voz tenue ¡qué digo eso! ni en mímica cuando lo
que debería de suceder es que los aficionados en cuanto detecten esos bichos
pululando por las arenas deberían de levantarse de sus asientos y armar una
marimorena hasta que regresen los animalejos a sus incubadoras y las porras
proceder a secundar eso pagando inserciones en los medios donde denuncien el
fraude.
Otro
enemigo que hemos permitido que se multiplique son los vistientes de luces a
los que se les puede pasar falta de técnica, pero lo que de ninguna manera se
les puede tolerar es la falta de Enjundia porque por verlos desarrollar un
oficio es que estamos pagando un boleto y si quienes deben de ofrecer la
devengación no lo hacen, nos están timando y eso es fraude.
Ahora nos
dice el enigmático Paco López Negus, que ahí no termina la cosa porque si los
dos denunciados que anteceden existen es porque alguien se los está permitiendo,
tanto a los ganaderos como a los toreros y esos son los empresarios que les
compran sus ‘charalillos’ en aras del ahorro o de la presión que les meten los
apoderados de extranjería y son también esos empresarios los que contratan a
usurpadores, una y otra vez y a eso hay que sumarle la culpa de las autoridades
que a través de los entes a los que les confían los cargos de jueces toleran
que no
ejerzan y aún denigren.
Y hay que aceptar que distorsionar la veracidad
de la información ya sea por ignorancia, por conveniencia económica (chayote) o
por ‘lamesuelas’ que se ‘truequea’ por una acreditación y una dadiva que les avientan a los seudos, en forma de
galletitas de animalitos y si hay suerte una ‘Cubita no libre’ y por tampoco
ven (inventan) trapío donde no existe, enjundia cuando no hay, empresarios
dignos en figuras inexistentes y por ahí sigue la mentira que de tanto
repetirse ha pasado del cinismo al daño.
