jueves, 24 de julio de 2014

NOTICIAS

Por: Adiel Armando Bolio

Así lo vaticina el novillero Rodolfo Mejía “El Tuco”
“Es un buen momento para explotar la México”

Uno de los espadas que habrá de debutar este domingo 27 de julio en el ruedo de la Monumental Plaza México, dentro de la que será segunda novillada de la Temporada Chica de Verano 2014, es un chaval nacido en Aguascalientes con un carisma y una personalidad arrolladoras pues de inmediato conecta con el público, pues además su percha es de torero humilde, sin estridencias y con un corazón que no le cabe en el cuerpo, nos referimos al valiente Rodolfo Mejía “El Tuco”, quien nos habla de su inminente debut en el gran escenario taurómaco del país.
“Estoy súper contento. Esta era la fecha que estaba esperando con mucha ilusión en mi carrera taurina y ahora a triunfar el próximo domingo, no hay de otra”, así, con esa seguridad y entereza nos comentó el menudito novillero sobre el importante compromiso que tiene este domingo a partir de las 16:30 horas.
Rodolfo Mejía, independientemente de confirmarse si está puesto o no para presentarse en la Monumental Plaza México, pues atrás de él tiene como respaldo apenas siete novilladas toreadas en dos años y medio, con debut oficial, por decirlo así, el domingo 15 de abril de 2012 en el coso San Marcos de Aguascalientes cortándole el rabo a “Atrevido” de Manuel Espinosa e Hijos, ya que el año anterior, en julio de 2011, ya había toreado una novillada con caballos en Jesús María, Aguascalientes, causando una más que grata impresión por su arrojo e impacto en los tendidos, pues tiene pasta de ídolo.
¿Cómo ha sido tu preparación para esta fecha tan relevante?
“Entrenando mucho y a diario, sin descanso. Por fortuna, el pasado fin de semana estuve muy activo en el campamento que realizó la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes en la dehesa de Medina Ibarra, además de que el matador de toros Fabián Barba me ha invitado al campo bravo, recientemente al de Monte Caldera. Todo ello ha hecho que esté en un momento muy importante de mi trayectoria taurina y ahora es buen momento para explotar la Monumental Plaza México”.
Finalmente sobre su personalidad torera nos señaló: “Yo soy un torero que va paso a paso, de origen modesto y me gusta lo que hago, por ello este domingo voy a salir con muchas ganas de conectar con el público y triunfar”. ¡Suerte matador!
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Lo que dejó “El Pana” tras su debut francés
Un “torbellino” de pasión, torería y solera



SAINT VINCENT DE TYROSSE, Francia (Emilio Méndez, especial).- Sin duda el pasado 20 de julio de 2014 quedará registrado en la historia de la tauromaquia, tanto de México como de Francia, ya que después de muchos años de correr la legua le llegó el día al maestro Rodolfo Rodríguez “El Pana” para debutar en “La France” -como dice el torero-. Fue en la localidad del suroeste francés de San Vicente de Tyrosse en la que los empresarios, el matador Roberto Piles y su hijo Jean Francois Piles, apostaron por traer al “Brujo” de Apizaco a Francia como una forma de admiración al torero y por el agradecimiento a México de quien se han enamorado tanto, de su gente y de su tauromaquia.
Fue así como se logró la contratación de “El Pana”, de quien muchos como ya es costumbre dudarán si podía o no con el paquete, si tenía las facultades y si su estado físico y mental le permitiera enfrentarse a los ejemplares de la ganadería española de Rehuelga.
Al final, “El Pana” es un enigma, es lo que lo hace diferente y único, puede pasar todo con él, pero unos días antes al platicar con el maestro, se le veía en esa mirada profunda una gran ilusión por debutar en Francia, esa ilusión que ya no se ve en la mirada de muchos toreros o novilleros, esa mirada de hambre pero también de nostalgia por todo lo que ha vivido y superado Rodolfo Rodríguez y que Dios ha querido que a estas alturas de su extrovertida carrera tenga otra ilusión más.
Fueron días de una gran expectación, de atender a los medios de comunicación a su estilo, con su humildad pero siempre con esa personalidad y sello propio al andar y al hablar. En una de las entrevistas, “El Pana” comentó que él es un torero místico que él viene de la vena del misticismo partiendo de Belmonte, “Gitanillo de Triana”, Silverio Pérez y de Fernando de los Reyes “El Callao” y que es precisamente ese misticismo y esa sensibilidad la que hace que “El Pana” conecte de inmediato y que ahora con ese conocimiento y de la forma tan especial como aprecian el arte de la tauromaquia los franceses, estaba seguro que algo importante pudiera pasar.
“El Pana” estuvo unos días antes en Pamplona y en Mont de Marsan causando revuelo entre los aficionados, quienes lo conocían y quienes se preguntaban ¿“quién será este hombre tan diferente? que la gente se vuelca con él para saludarlo, pedirle un autógrafo y tomarse una foto”. Los mismos matadores de toros, novilleros, periodistas y gente del toro se tomaron el tiempo para saludar al maestro tlaxcalteca que pronto se vestiría de luces para conquistar a La Francia.
Llegó el día, 20 de julio de 2014, un día nublado, con lluvia por momentos, con algunos anti taurinos alrededor de la plaza de toros pero al final nada de eso impidió que “El Brujo” de Apizaco se vistiera de luces y con su sarape de Saltillo al hombro y puro en la otra mano emprendiera a pie el camino a la plaza de San Vicente de Tyrosse. La gente sorprendida al verlo por la calle como lo llegaran a hacer los toreros antiguos, le deseaban suerte y buscaban el momento para saludarlo. Arribó a la plaza y ya lo esperaban un sin número de fotógrafos y aficionados. Con temple, educación y paciencia atendió a cada uno de ellos para después saludar personalmente a las cuadrillas y a sus alternantes Manuel Escribano y Paco Ureña.
“El Pana” se lio el sarape de Saltillo y como ya es costumbre con el puro en la mano hizo el paseíllo a su estilo y a su paso deteniéndose por un momento en el que todas las miradas estaban en él. Se escuchó la primera ovación para el tlaxcalteca en la tarde, tan solo por hacer el paseíllo.
Salió el primero de la tarde con el hierro de Rehuelga, un toro serio cinqueño llamado “Aguililla” al que dejó “El Pana” que su cuadrilla lo corriera e incluso lo parara para que pudiera darle los primeros lances que no fueron los más precisos pero de repente surgió la magia en un remate inspirado en el que se escuchó de inmediato el olé. Tomó la muleta y el estoque para tomar los trastos a su estilo, llevándolos por la espalda para pedir permiso a la autoridad y brindar su actuación al respetable. Inició su labor al hilo de las tablas con muletazos por alto y el primer trincherazo artístico llegó de inmediato a los tendidos. “El Pana” fue tomando confianza poco a poco para empezar a correr la mano a un ejemplar noble pero con exigencia, vinieron varias pinceladas, muletazos templados y profundos y el remate, pero al salir de la suerte a un toro que se empezó a revolver, mostró la merma de facultades físicas pero que con experiencia y oficio el torero terminaba cada tanda. Vino un desarme y por poco la tragedia que gracias al capote de un atento subalterno le hizo el quite al maestro. Tomó de nuevo la muleta para seguir deleitando a los presentes con otros dos muletazos e intentar el trincherazo con su sello que no fue tan profundo ya que su oponente fue a menos. El final de la faena con muletazos por alto muy a la mexicana y lamentablemente la suerte suprema se le complicó para después ser ovacionado.
Vino el cuarto de la tarde, otro toro cinqueño cárdeno, que parecía mucho de lo que hay en el campo bravo tlaxcalteca pero con presencia y seriedad, un toro bravo, con calidad, al que saludo “El Pana” con capotazos de tanteo y una revolera con solera, muy templada. Intentó hacer un quite que quedó sólo en una chicuelina y que con eso bastó ya que fue cumbre. Tomó la muleta para iniciar su labor con estatuarios por alto y rematando con el de pecho. Ya con confianza y con la gente de su lado, empezó a correr la mano. Muletazos largos, templados, muy sabrosos en los que los olés eran también largos, a la mexicana. Lo mejor fueron los naturales templados con la muleta muy baja. Una faena de detalles abelmontados, con profundidad y con remates de inspiración. Sí, claro, no todo fue puro y constante pero cuando salía la magia del “Brujo” por momentos, las sensaciones fueron únicas. El final de la faena fue con muletazos por alto y sanjuaneras, recordando al diestro mexicano Luis Procuna y en la suerte suprema “El Pana” apostó por matar recibiendo, lo cual lamentable no pudo ser, perdiendo así un posible trofeo que se fue desmoronando al ver como pasaban los minutos para que cayera su oponente.
Al final, palmas al buen Rehuelga y sacaron al tercio a “El Pana”, quien no se la pensó para dar el paso adelante y dar la vuelta al ruedo por el lado derecho, a la mexicana. Lo cual sorprendió a los presentes y al principio la gente no sabía lo que pasaba y de menos a más la gente se le fue entregando. Por ahí le dieron una baguette y le empezaron a tirar puros y flores. Sin duda, una vuelta al ruedo muy diferente y que “El Pana” emocionado, con esa entrega, con la bandera de México en un hombro, dio una segunda vuelta, terminando en los medios besando la arena de este coso.
Terminado el festejo, “El Pana” dejó que salieran sus alternantes para ser el último en abandonar el ruedo con una gran ovación y como un gran detalle de la banda le tocaron el jarabe tapatío para dar fin a este festejo.
Habrá quienes salieron muy contentos de este debut, algunos extasiados por los detalles de “El Pana”, otros tal vez se divirtieron con el espectáculo y habrá a quienes seguramente se les hizo patético. Lo que sí es un hecho es que hay un hombre, Rodolfo Rodríguez, creador del personaje de “El Pana”, que a su longeva edad y mermado de facultades ha causado la admiración, ha logrado una vez más provocar expectación y sentimientos únicos, y sea quien sea, el simple hecho de decir “yo estuve ese día en el que ‘El Pana’ hizo su debut en Francia, que dio dos vueltas al ruedo a la mexicana, que lo vi con el puro pero que sobre todo pude disfrutar por momentos de ese toreo mágico del ‘Brujo’ de Apizaco”, eso ha valido la pena. Esto es sólo para algunos privilegiados que contarán a sus siguientes generaciones, algo que hoy ya no sucede en estos días con la baraja de toreos actuales.