lunes, 21 de julio de 2014

PABLO HERMOSO EN SANTANDER
SE REPITE EL "SÍNDROME PAMPLONA"

Comunicado
Publicado por: Hassan González


FECHA: 20 de julio de 2.014
LUGAR: Plaza de Toros de Cuatro Caminos de SANTANDER (CANTABRIA).
ENTRADA: Lleno.
RESEÑA: Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y silencio); Diego Ventura (ovación y dos orejas); y Roberto Armendáriz (silencio y ovación).
GANADERIA: Toros de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez.
CABALLOS:
Primer toro de la Ganadería de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez, número 8, de nombre Sevillano, 504 Kg; De salida CHURUMAY (1 rejones de castigo); en banderillas DISPARATE (3 banderillas) y BACO (2 banderilla); y para el último tercio PIRATA (dos cortas y un rejón de muerte).
Segundo toro de la Ganadería de Herederos de Ángel Sánchez y Sánchez, número 33, de nombre Ranito, 488 Kg; De salida CHURUMAY (2 rejones de castigo); en banderillas DUENDE (2 banderillas) y HABANERO (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (dos cortas y un rejón de muerte tras pinchazo).
CABALLOS DESPLAZADOS: NAPOLEON, JANUCA, DALI y BELUGA.
COMENTARIO: Se está implantando en las plazas de toros un fenómeno que podemos llamar el “síndrome de Pamplona”. Ocurrió con mayor eco mediático en Pamplona, en el primer toro, en el que Pablo bordó el toreo y al final de la lidia todo quedó en alguna palma suelta. Esa faena fue elevada a los altares por prensa y público y se criticó mucho al público de Pamplona por su actitud. Pero a la que van transcurriendo las fechas, nos vamos dando cuenta que a pesar que en todos los lados felicitan al estellés por aquella faena y reprochan a los pamplónicas su escasa sensibilidad, pero luego su comportamiento es idéntico. Arévalo, San Pedro de Pinatar, Mejanes y sobre todo esta tarde en Santander, el público al terminar la primera labor del estellés ha sido ingrato con él y ni siquiera lo ha sacado a saludar al tercio. Con estas premisas destacar la forma de parar al toro suave con CHURUMAY, dándole la lidia justa, o el toreo templado de DISPARATE, con la “hermosina”, piruetas, banderillas con el pecho en los pitones o ese valor de BACO, parado a escasos metros del toro, citándolo y quebrándolo sin tomarse una sola ventaja para cerrar con la efectividad de PIRATA en banderillas cortas o a la hora de entrar a matar. El toro muy noble y con galope, pero de justa emotividad, por ponerle un pero. A ese balance positivo, muy positivo, quizá oponer un rejón de castigo que no partió o una banderilla con BACO, en un quiebro perfecto que a Pablos se le resbaló y un pinchazo previo con el rejón de muerte, que ni pinchazo fue, porque nunca tocó el toro, sino que una banderilla fue la que desvió la punta del rejón, antes de que el navarro lo enterrara hasta la bola. Por eso decimos que aunque no fue la faena de la altura de Pamplona y no vamos a decir de fuese de rabo, porque no lo fue, pero desde luego no es justo que todo lo realizado fuera al final silenciado. Va a resultar que Pamplona somos todos, aunque algunos se crean mejores. De cualquier forma, siempre nos quedará el toro de la merienda…..
Y en la merienda pasó lo que tenía que pasar, empanada para todos. El público con el bocadillo, Pablo que salió motivado, pero que a medida que pasaba la lidia se fue contagiando del frío del tendido y que incluso al final agradeció una ovación cuando iba a matar de una pequeña zona del tendido alto de sombra, que por cierto, eran de Pamplona y que había venido con un autobús para apoyar a Roberto Armendáriz. Lo demás mucha frialdad de salida a pesar de los buenos recortes y maneras de CHURUMAY. Se calentaron más con el baile de DUENDE, aunque con lo que realmente valía que era la banderilla, pues sin más. Con HABANERO lo cierto es que Pablo se había contagiado un poco de la empanada y veía que hiciera lo que hiciera aquello no se levantaba y por eso abrevió, como lo hizo con PIRATA con dos banderillas cortas y a cerrar al segundo intento.