VENTURA EN CAMPO PEQUEÑO, UNA DE LAS GRANDES CITAS DEL AÑO
Comunicado
Publicado por: Hassan González
Publicado por: Hassan González
Diego Ventura encara hoy su primer compromiso de la temporada en la Plaza de Toros de Campo Pequeño, “uno de los cosos más hermosos donde torear y de los más especiales e importantes para mí”, a decir del propio torero. Es la corrida que inaugura la campaña en Lisboa y la primera gran cita también del año para el rejoneador sevillano, que se plantea su doble cita en la capital portuguesa -la segunda será el 18 de junio en mano a mano con El Juli- como uno de los ejes de su 2015 particular. Esta noche se mide a dos de los caballeros triunfadores de 2014 en Campo Pequeño, como son Rui Fernándes y Joao Moura hijo, y frente a una ganadería considerada torista y muy del gusto de la afición portuguesa, Pinto Barreiros, en lo que supone un reto para Diego. “Es de esas ocasiones que me motivan especialmente. El marco, los compañeros y la ganadería son alicientes que me espolean y un gran atractivo para mí. La noche viene cargada de retos, de ésos que me gustan porque me hacen crecer y sacar lo mejor de mí”, añade el jinete.
El cartel lo completan los forcados de Amadores de Lisboa y Alcochete. Después de cuatro festivales que le han servido para iniciar la campaña española y probar haciendo debutar a parte de las nuevas adquisiciones de su cuadra (Silencio, Suspiro, Maño, Ritz, Detalle…), caballos que han tenido ocasión de apuntar ya por qué Ventura los ha incorporado a su cuadra mostrando muchas de las virtudes que les alumbran. La pretemporada ha servido para comprobar que en el sevillano siempre tiene una vuelta más la tuerca del poso, de la madurez y de la capacidad. Hasta el momento ha cortado diez orejas, aunque, por encima de las cifras, queda la impresión de que el torero de La Puebla del Río vive el mejor momento de su vida profesional, que ya es decir…
En Lisboa, en Campo Pequeño -un escenario ideal- arrancan los primeros hitos de una temporada planteada desde la excepcionalidad. La que se puede permitir y garantiza un artista en plenitud al que ilusiona tremendamente “la posibilidad de sentir cada tarde que puedo ser aún mejor torero”, sentencia.
