RANCHO ‘EL MATADOR’
Por: Bardo de la Taurina
Hay meses
que invitan al cante de la reflexión y éste, al que se le conoce como el patrio
por su simbolismo es uno de ellos, bueno eso cuando menos pa’ quienes nacieron
con el tatuaje tricolor y para darle curso a la conciencia del pensamiento que
mejor que hacerlo en las laderas de Acambay en el Edo. de México, que es la
tierra que recibió a Porta Gayola en el planeta al Presidente de la Republica
Lic. Enrique Peña Nieto y es ahí mirando de frente a su paraje desde el rancho
‘El Matador’ y ante la funcionalidad del ruedo bravío que está en proceso
permanente de embellecimiento por parte de sus titulares los taurinos de
probada valía que lo son;el poderoso empresario triunfante Don Juan Reyes Velázquez,
el apoderado cumbre de México Adolfo Guzmán y el internacional Ángel Meraz
‘Angelillo’,quienes en tercia de tres ya saborean la primera tienta en su plaza
que a la par formara parte de algo así como el Centro de Actividades de los
Aficionados Prácticos, lo cual como ya adelanté me lleva a pensar o más bien a
cuestionarme ¿sobre el porque habiendo tanta afición, la fiesta anda indigestada?
Y es
entonces cuando se empieza a desgranar la mazorca de los que y los ‘porqueres’
de la situación actual, los cuales el Bardo expresaría más tarde en Charla de
Tertulia, organizada por la Peña Taurina y Charra de Ixtlahuaca, más volviendo
o más bien mirando a los potreros del rancho ‘El Matador’ admiro un semental majestuoso de edad, trapío sobrado y arboladas
punzantes y es ahí donde encuentro la respuesta que no es otra que alguien ha
sacado de los alberos a las crías solventes de toros y vacas bravas, pregunta Don Lucas ‘El
Compadre’ ¿y quién ha hecho eso? y ¿por qué?, pues la respuesta es concreta los
causantes de tal degradación son los operadores que con una fiesta camuflajeada
operan hoy en día un negocio hasta turbio por no decir fraudulento ¿O que acaso
pagar un boleto para ver una corrida de toros y que le avienten unos ‘chivovillos’,
no es un fraude? llamado Fiesta Bravita, el cual florece cada día más en parte
porque en este ritual de Toros y Toreros ya no manda ni el Toro, ni los Toreros
¡Que patético!
Mas no
nos quejemos, pa’ que nos quede aliento para la reflexión y bríos para la brega
de guerra que es a la que hay que entregarse desde nuestras trincheras sin
cuartel y sin descanso porque los enemigos no solo están en las curules de las
cámaras altas y bajas donde cual traficantes de votos se hacen de ellos
solapando la barbarie de los manifestantes conocidos como ‘los antis’ que en el
exhalar de su pobreza cultural siguen no solo atacando a la fiesta popular más
antigua de este país, sino que lamentablemente se van apuntando decapitaciones
culturales en su haber, esto ante unas barbas que no se han puesto a remojar
porque mientras plazas como la de México, la de Guadalajara, la de
Aguascalientes, la de Tijuana no sean mancilladas pues que carajos nos importa
la fiesta en lugares como Acapulco donde a la orilla del mar la vida es más
sabrosa… que ¡Viva la Pepa!, que a final de cuentas cuando llegue el momento de
desgarrarse las venas, estrangularse las tripas y coserse los labios porque
nadie escucha, ya los toreros aztecas sabrán cómo hacerlo pues para eso los
colombianos pusieron el ejemplo
respondiéndole a un ayuno de festejos con un ayuno de tripas, coletudos que
solo muriéndose de hambre creyeron encontrar la solución pa’ que su plaza de
sueños, hazañas y supervivencia económica fuera reabierta por los anti taurinos
que allá están también acurrucados en el confort de sus cargos, de sus poderes,
de sus influencias, de su hipocresía, de su incultura, pero no están exentos de
que un milagro los aniquile, milagro que a estas horas ya se haya dado en el
seno de la Corte Constitucional, aunque hasta que los clarines no suenen
nuevamente nada habrá terminado.
Y ojala
la reinauguración de la Plaza Santa María, de Bogotá se dé, si es que están en condiciones
con los novilleros que en aras de su pasión y de su enjundia arriesgaron el
físico ante el toro de la anemia y el alma ante el demonio del desencanto y
sean ellos quienes ahora lidien al ‘chon lagañas’ por el que lucharon y no les
vayan a salir conque la empresa montara un cartel en el que se suban al tranvía
de la expectación algunos de eso juniors que por hobby, por no ser buenos para
nada o por caprichos del padre con el poder de los billetes consiguen torear,
aún a falta de merecimientos, de ética, de facultades, de técnica, de valor y
de físico que si no se tiene y no se cuida en esto del toro cuenta y cuenta
mucho y esto lo digo porque también en la tierra del maestro César Rincón, se
dan casos de tráfico de influencias y poderío como aquí en México donde pa’ no
ir muy atrás está el ejemplo de la Temporada Chica, donde un bonche de
acartelados vedetaron partiendo plaza, y así cumplieron con su
sueño de desfilar como las reinas de la primavera por la alfombra de arena…y en
un desierto de arena han quedado sepultados, aunque ellos y los suyos en el
cinismo o en su miopía piensen lo contrario.
Más yo
les pregunto toreros y taurinos mexicanos ¿por qué esperar llegar a ese
momento? si a final de cuentas nada garantiza que lo cerrado por arte de magia
se vuelva abrir.
