martes, 7 de julio de 2015

Pablo Hermoso oreja en Pamplona

PABLO HERMOSO OREJA EN PAMPLONA

Publicado por: Hassan González





FECHA: 6 de julio de 2015
LUGAR: Plaza de Toros de PAMPLONA (NAVARRA).
ENTRADA: Lleno.
RESEÑA: Pablo Hermoso de Mendoza (silencio y oreja); Sergio Galán (silencio y silencio); y Roberto Armendáriz (silencio y silencio).
GANADERIA: Toros de Carmen Lorenzo (1 y 4) y El Capea (2, 3, 5 y 6).
CABALLOS UTILIZADOS:
Primer toro de la Ganadería de Carmen Lorenzo, número 36, de nombre Botinero, 520 Kg: De salida NAPOLEON (1 rejón de castigo); en banderillas DISPARATE (2 banderillas) y BELUGA  (2 banderillas); y para el último tercio PIRATA (3 cortas y tres rejones de muerte, dos pinchazos y descabello).
Segundo toro de la Ganadería de Carmen Lorenzo, número 24, de nombre Flor, 620 Kg: De salida CHURUMAY (1 rejón de castigo); en banderillas BERLIN (3 banderillas)  e ICARO (1 banderilla); y para el último tercio PIRATA (2 cortas, un par a dos manos y dos rejones de muerte y pinchazo).
OTROS CABALLOS DESPLAZADOS: RONCO y DALI.
COMENTARIO: Esta temporada se cumplen treinta años desde que  Hermoso de Mendoza debutase en la Monumental de Pamplona. Fue en el mes de septiembre de 1985, dentro de las desaparecidas ferias de San Fermín Chiquito y mucho antes de que se instaurase esta celebrada corrida de rejones sanferminera.
Esta tarde calurosa Pablo regresaba a su Pamplona con el detalle, ya habitual en los últimos años de vestir a todos los caballos con lazos rojos y blancos, a la usanza pamplonica y como viene siendo habitual también, abriendo plaza.
Tuvo enfrente para ello a un buen toro de Pedro Gutiérrez, noble de condición y con buen galope mientras duro, porque a partir del segundo caballo de banderillas acusó el esfuerzo y el fuerte calor y se quedó muy parado. La suavidad que tenía el toro, pronto la absorbió NAPOLEON para encelarlo con la cola y acompasar ese galope al suyo, componiendo una única figura unidos por los pelos de la cola. No castigó mucho Pablo al toro para que llegase a banderillas con fuerza y poder hacer disfrutar una vez más con el buen hacer de DISPARATE. Pocos instantes le hicieron falta al castaño para encelar a Bonitero y llevarlo cosido a la cola en galopes de costado que se remataron en los tendidos de sol con una pasada por los adentros. Más toreo templado, porque el toro daba para mucho y el caballo podía para más. En ambos sentidos de la plaza, el caballo mandaba y el toro obedecía, todo ello antes de colocar la primera de las banderillas al sesgo. Entre esta primera y la segundo, comenzó con la esperada hermosina, a la que el tendido contestaba con clamores. Gran tercio rematado con una banderilla muy en corto y dejando que el toro se viniera primero y con dos piruetas en terrenos muy comprometido. Tras retirar a DISPARATE, Pablo compareció con BELUGA y cambiaron las tornas toreras por una labor más circular y de cercanías. El toro ya se estaba parando y defendiéndose más por lo que a pesar del esfuerzo, BELUGA tenía más difícil lucir si no era metiéndose en los terrenos del astado. Lo consiguió y con exposición clavó dos banderillas, ajustando mucho las distancias. Tres cortas con PIRATA, dieron paso a unos largos desplantes cara a cara con el toro colocado en los medios y ya colaborando mucho menos. Con el rejón de muerte vinieron los sucesivos fallos y el silencio final.
Tampoco conseguiría matar bien al monumental cuarto, un toro con 620 kilos de sosería, aunque también de nobleza. Pablo puso todo de su parte para vencer esos detalles y también a la merienda sanferminera. Lo consiguió, como consiguió que este Flor embistiera a CHURUMAY a pesar de su pasotismo de salida. Lo dejó con un rejón porque había que echar el resto en esta tarde de tanto compromiso personal. Sacó a BERLIN y bordó tres magistrales banderillas, reuniéndose con parsimonia y temple y cuarteando en la cara del toro con majestuosidad. Todo ello entre galopes de costado, muy medidos, a la velocidad que el toro marcaba para que no se desengañara y se parara. Una labor muy técnica, don BERLIN remató por los adentros el último galope de costado. Más vibración impuso ICARO en ese enfrentamiento cara a cara con el toro, que casi le miraba a los ojos a su altura, provocándolo y galopando sobre sus pasos hasta metérselo en el mismo pecho. Fue una sola banderilla, pero un colofón perfecto para este tercio. Con PIRATA colocó dos banderillas cortas, metiendo la mano en el momento oportuno porque el toro, por su tamaño llegaba fácilmente al rejoneador. Un par  dos manos atacando de dentro afuera, rematado con desplante sin manos sobre el testuz del toro. Para finalizar rejonazo bajo y otro en lo alto que cierra la Puerta del Encierro, pero otorga al estellés una oreja, la única obtenida en una tarde insoportable de calor y marcada por los fallos en la muerte suprema y donde el jinete de Estella volvió a marcar distancias en la calidad del toreo desplegado.