domingo, 2 de noviembre de 2014

Truco o Trato – Noche de Brujo y cornada a Juan Pablo Sánchez en Juriquilla.

“El Pana” corre la mano a “Maestro” de Campo Hermoso.
El fin de semana taurino de todos los santos comienza con un festejo en que los espíritus andan sueltos, donde, aun sin mayor estridencia en tamaño, el juego de los toros pone a prueba la malicia de la veteranía de “El Pana”, la cualidad del entendimiento de Adame y la raza de la clase, cornada incluida, de Juan Pablo Sánchez, terna que consigue momentos de emoción en el cierre de un año taurino destacable y destacado para Provincia Juriquilla.
Por: Luis Eduardo Maya Lora

 Juriquilla.

Se nota emocionada, bajo el techo negro celestial, la Afición que tributa a José María Manzanares padre el sentido minuto de homenaje tras su partida el pasado martes.
La media luna en Juriquilla se nota, pese a su brillo, misteriosa y el pequeño hermoso coso, el sitio exacto de las grandes ocasiones, por unos minutos es sombrío y frágil, nostálgico con uno de los toreros que, luego de haber toreado aquí, hace tanto tiempo es igualmente recordado.
Como tiene que ser.
Menos mal la Fiesta es la armonía del antagonismo. Hoy torean tres ausentes de La México. La conjunción del contraste y por ello, salido el primero la ilusión se renueva. Sin embargo, parece que la estela inicial del paseíllo se trasmite a “El Pana”, “nuevo” en esta Plaza, en plena noche de brujas y en modo escoba con el primero con el que solo recoge dudas y poco más. Mata de mala forma y retira cabizbajo a la barrera.
Con la juventud en los tendidos, con el tendido de Sol retacadísimo, comienza el paso de la nueva ola torera con su destacado representante, Joselito Adame. Que, para variar, hace ver al toro de Marrón, mansurrón en consonancia, mejor de lo que aparenta y esto es desde los lances, con ese quejido del toro y la amplitud del torero que da el paso a la brega bien rematada tras puyazo exacto.
En plenos medios Adame se muestra mandón y torero. Embarca toda la embestida desde el cite hasta la ligazón, no permite que el toro pierda un centímetro de embestida sin ver la muleta y los derechazos son completos. El toro, chico pero tan bien cortado que se tapa su aparente brevedad, reacciona favorablemente y Joselito le desdeña en muletazo del desprecio perfecto en los medios.
La faena derechista esencialmente, está hecha y al adorno destacan redondos ligados a capetillina donde desengaña al manso y le prepara a la muerte, sucedida con espadazo algo caído. El Juez, reducido a eso, tras revuelo en el tendido “afloja” la primera oreja.
Y en cascada llegan las demás.
En los toros debería la premiación ser tal como la mecánica de los impuestos indirectos, si lo causa uno, lo paga el que consume, el público, pero hasta ahí: no puede seguirse acumulando incrementando toda la cadena la venta final.
Algo así pasa ayer.
Como Joselito se va con una oreja tras espadazo que no está a la altura de su faena, el arrimón con el muy feo, horrible, tercero de Juan Pablo Sánchez, meritorio e inteligente pese a su evidente dolencia de la pierna izquierda, al cerrarse con bajonazo, incluye oreja. Malamente porque a ser francos, bajo ninguna circunstancia se premia.
Entonces “El Pana” hace las veces de esos políticos que Arthur Schnitzlerdecía, “entran al río y lo revuelven, salen del río y entonces pescan en él” El tlaxcalteca, desde antes de salir el berrendo cuarto de Campo Hermoso,“Maestro” de nombre, sabe perfectamente lo que puede hacer en la lidia y ordena circule el ruedo en sentido de las manecillas del reloj para tirar perfecto su arabesco con el capote.
Incluso hay un lance en los medios que recuerda aquellos de “Chocolatero” de El Sauz.
Los toreros con sello y sabor guardan, esconden, misterio. Para cuando lo dicen la gente lo siente y lo capta. Prodigiosa su colocación y la ordenanza en varas y banderillas de las infanterías, claramente, diciendo lo que de ellos espera. Por ello Edmundo Navarro Rafael Romero sacan lo mejor de este alto y largo berrendo que hace un tercio de varas excepcional con el puyazo, algo trasero, deRicardo Morales.
Que hasta los medios va a dar.
La personalidad de Rodolfo Rodríguez impregna al gentío y, tras el brindis a su “Güera”, su gachí que diría el tlaxcalteca, llegan los pases por alto y dos tandas de derechazos donde el berrendo le dice claro, aquí hay que torear. Por ello no traga el trincherazo tras el toque a pitón contrario y sí algo de cuento con el pase por arriba.
Pero entre la verdad y la mentira, entre los ayudados y la sanjuanera “El Pana”, en su noche más embrujada, crece en cuatro naturales y otros derechazos largos de cintura muy rota, de mucho olor a barro ya tierra bañada, aun el de pecho con la izquierda disfraza escondido tras la muleta atrás y lo muestra y remata paso adelante para arriba.
De haber sido mejor sujetado el berrendo habría escalado mayores alturas, como Rodolfo Rodríguez solo está para correrle la mano sin forzarlo se aburre el berrendo y llega la tanda, frente a toriles, más rota y conjuntada de naturales. Como siempre carga la espada y sabe que la nobleza está en el berrendo, cita a recibir en la suerte natural, afuera, increíblemente de la puerta de toriles.
La estocada es entera, sí, desprendida, también.
Pero el río está revuelto, el efecto cascada en el impuesto cargado y salen las dos orejas de salida para extrañeza del aficionado recalcitrante pero a deleite de la mayoría que aun aguantan la doble vuelta al ruedo, hogaza mordida, del antiguo tahonero.
Diría la “Suave Patria”, claro, de López Velarde: “en calles como espejos, se vacía/ el santo olor de la panadería” y la noche de Brujas, acaba siendo del Brujo.
El que no aguanta mucho es Joselito Adame que fulmina a “El Pana” con mirada de fuego cuando Rodríguez previo al quite del hidrocálido el toro hace por el viejo director de lidia que tiene que echarse detrás de la barrera cuando el chico quinto aprieta, para exagerar en el saludo a la Afición que de chunga le tributa la ovación.
La zapopina también es ovacionada.
Como Adame que vuelve hacer ver al manso mejor de lo que es. Tras espadazo alto en la cruz, nueva oreja y puerta grande, teóricamente, a compartir con el de Apizaco.
La cuestión es saber si Juan Pablo acompañará la salida. Con esa pierna izquierda molida pero el temple intacto, nota al muy serio, astifino y hermoso sexto, irrenunciable origen Fernando de la Mora, pelear y ponerlo muy caro.
Pero la capacidad de Juan Pablo Sánchez es demasiada.
Por eso convence a diestras y a siniestras, tira largo, utilizando sus brazos, pese a citar afuera y a veces expuesto a dejar el hueco que en Pachuca le cobró su pierna izquierda. Aquí es clara su intención de correr la mano y conseguirlo en tres tandas de gran sabor. Pero el toro no es sencillo, prueba y calamochea.
Sánchez tira de él. Pero el toro levanta al torero que no puede irse.
El gesto del torero y su cuadrilla lo dicen todo, Alejandro Prado se frustra y con toda razón: la trae y fuerte, tapa el peligro del manso con su muleta pero no suprime su mala intención. “El Pana”, ya entonces malamente relajado, sufre con la espada y menos mal el manso se echa.
Y de ahí, la noche que parece de trato, de dulces y aparentes disfraces acaba en truco y espanto, mala jugada del destino taurino que nos recuerda aquello que aun en el arrastre el peligro existe.
Pena por Juan Pablo, sale a torear en difícil situación física, con el riesgo ahí.
Como también, en noche de brujas, la inquietante y siempre coqueta, gloria taurina.

RESUMEN DEL FESTEJO.
Juriquilla, Querétaro. Festejo de Cierre Temporada 2014. Plaza de Toros Provincia Juriquilla. Más de dos tercios de plaza en noche fresca con frío a partir del tercero y sin viento. Ambiente fuera de la Plaza.
3 Toros, 3 de Marrón (Divisa Verde, Marrón y Naranja) lidiados en los tres primeros turnos; Justos de presencia levemente mejor presentado el segundo. Mansos los tres, con cierto recorrido en la muleta, aunque protestando, el lidiado en segundo lugar. Y 3 de Campo Hermoso (Divisa Azul Rey, Blanco y Morado) Variopintos, chico el negro quinto descastado al final de su lidia, destaca el lidiado en cuarto lugar con bravura, fijeza y recorrido por ambos pitones, debió ser homenajeado en el arrastre; con emoción, no obstante las miradas y probaturas el sexto, el más serio y astifino de la corrida.
Rodolfo Rodríguez “El Pana” (Burdeos y oro) Pitos, Dos Orejas y División en el que mató por el tercer espada. No salió a hombros. Joselito Adame(Tabaco y Oro) Oreja y Oreja. Salió a hombros. Juan Pablo Sánchez(Granate y Azabache) Oreja y Fuerte Ovación al retirarse a la Enfermería.
El primer espada se presenta en esta Plaza.
Mal la Autoridad que preside al premiar las defectuosas estocadas todo el festejo y omitir el homenaje merecido al quinto.
Al finalizar el Paseíllo se guardó respetuosa y emocionadamente un minuto de aplausos por la memoria del Matador de Toros José María Manzanarespadre fallecido el pasado martes.
Destacan Alejandro Prado y Gustavo Campos en banderillas y a la brega toda la noche, lo mismo que Edmundo Navarro y Rafael Romero. A caballo, sensacional, con el cuarto Ricardo Morales“El Güero de la Capilla”.