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| El Payo en Madrid |
Por: Luis Ramón Carazo
En la primera semana de la Feria de San Isidro la presencia de los toreros mexicanos la hacía especial pues teníamos esperanzas fundadas de que por sus campañas mexicanas elque sus actuaciones allá fueran triunfales. Me refiero a Joselito Adame y Arturo Saldívar que disposición mostraron, pero el resultado magro no apoya su intento por consolidarse en España, si acaso la actuación de El Payo fue promisoria y le significa darle la vuelta a aquella infausta tarde del 19 de mayo de 2012, cuando el más que ninguna persona asumió el fracaso y vaya que desde entonces en México sus actuaciones lo muestran al alza continua.
Muchos mexicanos en Madrid brincaron el océano para ser testigos de los éxitos de nuestros toreros como los tuvieron en esa ciudad capital de España entre la primera y la segunda década del siglo pasado Rodolfo Gaona, quién actuó en ese lapso más de 80 tardes en la plaza titular antes de las Ventas. Una de ellas de la unción deBelmonte cuando el público pedía que solamente en el ruedo queden nuestro paisano y Joselito, Juan remontó con fuerza y les pegó un baño al mexicano y al andaluz. Difícil acudir personalmente a los festejos por aquellos años, cuando se requerían muchas semanas de viaje en barco, hoy en unas cuantas horas nos trasladamos por avión y si no, vemos las corridas en vivo por televisión en las magníficas transmisiones de Canal Plus por Sky.
En Las Ventas un torero prácticamente desconocido para muchos que fue Carlos Vera Cañitas es el mexicano con mayor número de paseíllos, catorce y luego como matador de toros el León de Tetela de Ocampo, Puebla, Joselito Huerta cubrió once y dos en la categoría de novillero. En los cincuenta del siglo pasado Juan Silveti seguramente triste por qué el nieto Diego que se marchó a Madrid, después de un faenón a un astado de Fernando de la Mora, en la recién culminada Feria de San Marcos en Aguascalientes pero que lo cogió, parece no recuperarse a tiempo para su actuación programada para el próximo 14 de mayo y se rumora que será el veterano que vive un momento dorado, Eugenio de Mora, el sustituto.
Inmortal la tarde de Juan cuando sus compañeros de cartel Rovira y Pablo Lozano, conocido como la muleta de Castilla, fueron corneados y él se fue en hombros de los aficionados madrileños, don Pablosiempre recuerda con añoranza la actuación de su compañero hoy un poco delicado de salud con admiración genuina, me dice don Pablo “sin querer lo dejamos sólo Rovira (QEPD) y yo pero Juan, estuvo en gigante”
En los treinta no se puede olvidar las grandes actuaciones de Lorenzo Garza y El Soldado como novilleros en Madrid, resultado que aunque en desuso hoy en día como máximo trofeo, Lorenzo El Ave de las Tempestades es el único mexicano que obtuvo las orejas y rabo como matador de toros en los cuarenta en La Ventas y en la otra plaza titular de Madrid, la de la carretera de Aragón, Heriberto García, hidalguense de nacimiento en los treinta paseó después de valiente faena, los mismos trofeos. En todas sus tardes que actuó Carlos Arruza que fueron cinco en Madrid siempre salió al menos El Ciclón con una oreja en la espuerta en los cuarenta.
En los setenta Antonio Lomelín grandes actuaciones entre otras con el encierro de San Miguel de MImiahuápam (por aquellos años de los setenta del siglo pasado propiedad del inolvidable don Luis Barroso,) Eloy Cavazos que es el último mexicano en salir en hombros por la Puerta Grande de Madrid en los setenta y que ahora espera que el domingo 17 de mayo de 2015, Joselito Adame sea capaz de emularlo en la tarde en que se cumplirá la segunda para las que fue contratado el hidrocálido.
Destacar el nombre en esa época de Curro Rivera quién en una tarde sumó dos orejas en cada turno con los toros de Atanasio Fernández, por cierto hoy en día pie de cría de una fracción de la ganadería queretana de Barralva, para ubicarse como unos de los mejores del toreo a la mexicana que ha habido en España, por encima del mandón de los mandones, Manolo Martínez quién no fue tan afortunado por aquellos lares.
Recuerdos melancólicos pues cuanto quisiéramos escribir y desbordarnos con los toreros mexicanos en Madrid en tiempos actuales, pero no perdamos la fe y esperemos al domingo y veamos si se cuadran las fichas para relatar un gran triunfo de Joselito Adame y romper los casi cincuenta años de sequía de Puerta Grande para los matadores de toros mexicanos. Amén.
